El Poder de la Mente: 3 técnicas para sacarle provecho

El Poder de la Mente: 3 técnicas para sacarle provecho

octubre 1, 2020 Autoayuda Coaching 0

Nuestra mente es como una computadora increíblemente poderosa, por el mismo hecho de que nuestro cerebro también lo es. Somos capaces de generar más de 60.000 pensamientos al día, pensamientos que van a regir cómo nos sentimos y cómo actuamos ante el entorno y las circunstancias que nos rodean. Exactamente como te lo imaginas, es gracias a tu mente que te sientes como te sientes, que vibras cierto tipo de energía y que materializas cierta realidad. Tu mente lo crea todo, así de poderosa es. Por eso mismo, es tan importante aprender a manejarla. Y en este artículo te enseñaré 3 técnicas que a mí misma me funcionan para sacarle provecho a mi mente:


La realidad es que no atraemos las cosas según nuestros pensamientos, como se ha dicho mucho con la Ley de Atracción. Nos dicen: «Piensa en algo, repite frases positivas y atraerás todo lo que quieres». La verdad es que esto no es totalmente cierto.

Nosotros atraemos según lo que sentimos, según nuestras emociones y vibraciones. Es por eso que las mejores visualizaciones son aquellas que te hacen sentir eso que deseas atraer. No sólo pensarlo o visualizarlo, sino también sentirlo como si ya lo estuviéramos viviendo. Es eso lo que nos ayuda a atraer y a crear nuestra realidad.

La cuestión es justamente que esas emociones que nos hacen vibrar de cierta forma, provienen de algún pensamiento que realmente está afectándonos de una forma mucho más profunda. Es algún pensamiento repetitivo que nuestro cerebro se cree como real y, por tal razón, genera el proceso nervioso y neuronal necesario como para generar las mismas sensaciones como si lo estuviéramos viviendo en realidad.

Entonces, aunque no basta con un simple pensamiento, la verdad es que de la mente nace todo. Así mismo, nace la forma en la que reaccionamos ante nuestro entorno y ante los retos que nos propone la vida.

Nuestra mente es una computadora magnífica que guarda información según nuestras experiencias, para luego ayudarnos a responder ante situaciones parecidas con mayor velocidad y eficacia. Es por eso que, si en algún momento tuviste una experiencia dolorosa ante una situación normal, como por ejemplo una relación, luego responderás como si todavía doliera, aún siendo una situación totalmente distinta.

Es tu mente ayudándote, como lo haría si tuvieras que defenderte de un león. Es por eso que debemos aprender a manejar esta herramienta tan poderosa que tenemos, para así direccionar toda ese energía hacia algo mucho más positivo, y no nos veamos atrapados en nuestra propia trampa.

Y a veces parece complejo manejar nuestra mente, pero la verdad es que requiere es de técnicas sencillas que practiques tan seguido como puedas. Exactamente: no requiere de algo demasiado grande, sino más bien de constancia. Es ahí cuando comienzas a ver cambios en la forma en la que utilizas tu mente y, por consecuencia, en tu realidad.

Entonces, acá te dejo estas 3 técnicas que son súper sencillas, pero que con la repetición, se convertirán en armas muy poderosas en tu vida:

1) Presta atención a lo que consumes antes e inmediatamente después de dormir

Una de las mejores cosas que he podido hacer para que mis días sean más positivos y poder sentirme más animada, en vez de quedarme pegada en pensamientos y sensaciones incómodas, es prestar atención a lo que hago o la información que consumo antes de dormir, e inmediatamente después que me levanto.

He ido aprendiendo a crear rituales y rutinas que me conectan con lo positivo de la vida, y de esta forma, mi mente se enfoca en eso, en vez de quedarme pegada en algo que más bien me hace daño.

Lo importante realmente de esta técnica es que, en esas horas (antes y después de dormir) nuestras mente inconsciente está mucho más abierta a absorber y programar información. Acá el cuidado no sólo se trata de nuestra mente consciente, sino también de la inconsciente, la cual en verdad termina siendo mucho más importante.

Entonces, crea rutinas que te ayuden a ir programando en tu inconsciente pensamientos y creencias mucho más positivas y que te impulsen, en vez de limitarte. En mi caso, antes de dormir escucho podcasts de crecimiento personal, luego medito y, mientras me duermo, muchas veces escucho audios con afirmaciones positivas.

Al levantarme procuro agradecer por el nuevo día, luego comienzo a pensar en las actividades que tengo planificadas y procuro visualizar que todo fluye de maravilla.

De esta forma, el resto de mi día es mucho más positivo y además ya he programado a mi mente para esa energía, y no para una negativa y limitante.

2) Sácate del pensamiento cuando esté tomando mucha fuerza:

Sí, hay veces que llegan a nosotros ciertas ideas que realmente no nos ayudan, y quizás sea por alguna experiencia que estamos viviendo, así que es más complejo detener lo que pasa en nuestra mente. A mí me pasa que me quedo pegada pensando en algo que sucedió, o imaginando algo que ni siquiera ha sucedido, pero lo que logro es empeorarlo en mi mente, es decir, imaginarlo de la peor forma posible.

Claramente, esto me hace sentir mal (nuestro cerebro no distingue entre realidad o ficción), y mientras peor me siento, más difícil es para mí detener el pensamiento. Cuando llego a esos puntos emocionales bien fuertes, es cuando sé que ya es necesario aplicar alguna técnica que me saque neuronalmente de la emoción.

Es como si hicieras algo para «empujarte» fuera de lo que estás sintiendo, sea esto tristeza, rabia, frustración, etc. De alguna forma u otra, reseteas tu sistema nervioso y se te es más sencillo volver a enfocar tu mente a algo mucho más provechoso.

¿Qué hago entonces para resetearme? Pues es tan simple como lavarme la cara con el agua tan fría como pueda. Sí, tan sencillo como eso. Tu cerebro siente el cambio de temperatura inesperado, y tiene que comenzar a calentarte, así que no podrá seguir generando el camino neuronal que te lleva a las emociones densas.

Además, si sientes que estás metidx en una emoción demasiado fuerte, puedes tomar una ducha con agua helada, o meter la cara en un balde de agua con hielo. Mientras más fría, mejor.

Sé que muchas personas no confían en esta técnica, quizás por lo sencilla que es. Pero, por favor, simplemente ponla a prueba. Eso sí, luego de «resetearte», recuerda enfocar tu mente en algo positivo o en alguna actividad mucho más provechosa para ti. De esta forma es como podrás notar un verdadero cambio. (Ey, los mejores coach utilizan esta técnica tan simple)

3) Hazte las preguntas correctas

¿Te has dado cuenta que en verdad nuestra mente funciona según las preguntas que nos hacemos consciente o inconscientemente? Pues sí, la verdad es que eso es lo que hacemos: preguntarnos y respondernos constantemente. El detalle es que, la mayoría de las veces, nos hacemos las preguntas equivocadas.

El caso más común: cuando nos está sucediendo algo doloroso, lo primero que nos preguntamos es «¿Por qué a mí?, ¿por qué me está pasando esto?, ¿por qué la vida o esta persona me tuvo que hacer daño?, ¿Qué puedo hacer para cambiar lo que pasó o salir corriendo de esto?, etc.» Esos son ejemplos de preguntas para que entiendas el caso.

Si en algún momento te ves pensando así o de una forma parecida, pues realmente lo que estás haciendo es empeorar la situación con tus propios pensamientos. Estás cayendo en el lugar de víctima o de la persona que no es capaz de hacer algo positivo con lo que sucedió. Sé que a veces las experiencias pueden ser tan duras que inevitablemente caemos en estos patrones, pero, tan pronto como puedas, hazte las preguntas correctas:

1) ¿Qué puedo aprender de esta experiencia?
2) ¿Hay algo que puedo hacer para cambiar o mejorar lo que está sucediendo?
3) De ser así, ¿Cuándo voy a tomar acción?
4) Y si no hay nada que puedo hacer para cambiar lo que sucede, ¿hay algo positivo que puedo sacar o crear de todo eso?

Créeme, darle respuestas a estas preguntas te ayudará mucho más que el diálogo mental que crearás con las otras preguntas de ejemplo anterior que te di.

Entonces sí, definitivamente entrenar nuestra mente requiere de práctica, entrenamiento, paciencia y mucho amor propio, pero es totalmente posible aprender a utilizar su poder a nuestro favor,

Con técnicas así de simples y convirtiéndolas en parte de nuestra rutina, comenzamos a sacarle provecho a lo que nuestra mente puede brindarnos y, además, empezamos a crear una realidad mucho más hermosa.


Si llegaste a este punto, entonces te invito a que profundices en el tema con este video sobre Las Reglas de La Mente:


Tú lo vales
Francis Nazar
@francis.consciencia

 

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