La Filosofía del Emigrante | Menos queja, más Agradecimiento

La Filosofía del Emigrante | Menos queja, más Agradecimiento

abril 23, 2018 Autoayuda Reflexión 2

La vida del emigrante está llena de retos y pruebas por doquier. Comenzamos a prepararnos antes de salir de nuestro país, no solo con documentos, maletas o planes, sino también comienza una preparación emocional. Intentamos hacernos a la idea de cómo será nuestra vida después que demos ese gran salto al vacío. Resulta que, sin importar qué tan buena sea nuestra imaginación, siempre va a haber algo que no pensamos que sucedería de esa forma. Resulta que emigrar es un proceso que, además, está lleno de sorpresas. Quizás lo más duro es que      por lo menos para el venezolano     se trata de un proceso que no queríamos iniciar, sino que nos vimos en la obligación. Ante eso, sentirnos constantemente molestos por estar fuera de nuestra madre tierra, parece algo inevitable.


Agradecimiento - La Filosofía del LocoLlevaba dos meses sin poder escribir en mi blog precisamente porque, los primeros meses como inmigrante, son los más duros. Uno se está adaptando, además de que hay muchas cosas que resolver. Hay tantas prioridades como el dinero, un buen sitio donde vivir, un trabajo, los documentos, etc., que la felicidad y los sueños se dejan en un segundo plano. Hay que pensar con una mente más fría, por así decirlo. Aunque en mi caso, realmente no dejé mis sueños a un lado, solo comprendí por dónde quería comenzar.

En fin, decidí retomar mi blog porque me encanta escribir, pero este artículo es sobre otro tema en realidad. Más allá que decidas o no dejar tus sueños a un lado al momento de emigrar, o simplemente los postergues por un tiempo, hay algo que considero que nunca, NUNCA, nos debe faltar: El Agradecimiento. No importa en cuál «fase» como emigrante consideres que estés, o cuán fácil o difícil esté siendo tu proceso. No importa de cuál país vengas o a cuál país vayas, o las razones por las cuales hayas decidido dar este gran paso. Nada de eso condiciona el hecho de ser agradecido.

El otro día me encontré con una colombiana en una tienda, y estaba hablando sobre los cambios que hizo el gobierno de Chile sobre las leyes de migración. Al principio no comprendía si ella estaba feliz o no con los cambios, hasta que dijo: «Mald%/o país de mie&/a», y continuó quejándose con mucha más claridad. Yo no le dije nada, simplemente pedí lo que deseaba y, luego de pagar, me retiré del sitio. De igual forma, no me sorprendió; comentarios como ese se escuchan muchas veces. Pero la realidad es que, con una actitud así, el éxito en un nuevo país parecerá siempre una batalla sin posibilidades de ganar.

El agradecimiento es algo que deberíamos practicar siempre, sin importar si somos emigrantes o no, pero la verdad es que, cuando nos vemos envueltos en un proceso de vida tan complejo, es muy sencillo caer en la queja constante. Además de llenarnos de rabia por el simple hecho de haber tenido que dejar nuestro país cuando no era lo que realmente queríamos     por lo menos en el caso de los venezolanos    .

Entonces convertimos toda esta experiencia en nuestra peor tortura: vemos los negativo por todos lados, no dejamos de desear regresar a nuestro país, nos quejamos hasta por aquellas cosas que deberían hacernos sentir bien y, obviamente, nos quedamos sin energía para ir tras nuestras metas. Todos nos podemos sentir así en algún momento y cada quien a su nivel, pero lo importante es tomar consciencia de que no ganamos nada alimentando esa actitud.

Es por eso que el agradecimiento nos libera, devolviendo nuestra mirada hacia aquello positivo que hay en nuestra vida. Es mirar alrededor y comenzar a notar toda la Luz que nos está rodeando, en vez de aquellas partes donde hay sombra u obscuridad. Para mí, el agradecimiento es parte fundamental para poder avanzar ante cualquier proceso de vida difícil, además de la aceptación.

Primero, aceptamos que esto de emigrar es algo que nos tocaba vivir. Sea por las razones que sean, era una experiencia que debíamos vivir para poder aprender y crecer con esta. Luego de lograr aceptar las cosas como están sucediendo, entonces agradecemos por eso mismo que nos está permitiendo aprender. Todas esas pruebas que estás teniendo, te harán más fuerte pero solo si tú permites mirar el mensaje que intentan darte. Si te permites evolucionar hacia una persona mejor.

Es mucho más fácil quejarse entre tantos cambios forzados que hemos tenido que experimentar debido a esta salida de nuestro país, que agradecer por el simple hecho de estar vivos. Sí, la queja es mucho más sencilla, pero nunca nos brindará algún beneficio. Mientras que agradecer nos abrirá las puertas hacia más bendiciones. Y no es hacerlo de la boca para afuera, se trata de realmente sentir lo bueno que hay en tu vida. Sonreír por el simple hecho de poder hacerlo, mirar al cielo y decir «gracias. En verdad, gracias».

Gracias

Sé muy bien que esta es una experiencia que nos pone a prueba, pero en la vida cada quien viene a vivir el dolor, la perdida y las lecciones duras. Nadie se salva de la oscuridad; sin esta no reconoceríamos la Luz. Si todo fuera color de rosas, entonces no sabríamos valorar lo que tenemos, ¿o acaso eso mismo no fue lo que sucedió en Venezuela? Teníamos tantas cosas, que ni siquiera nos dimos cuenta que nos lo estaban quitando todo, sino hasta que fue muy tarde.

 

Así que está es una gran experiencia para aprender a valorar, y el agradecimiento es parte de eso. Comienza por agradecer el hecho de que estás vivo y que tienes las energías para afrontar esta situación. Agradece por lo que aprendiste en tu madre tierra, por todo lo que esta te dio y te sigue dando, aún cuando ya no vivas ahí. Agradécele a tu país porque su nombre siempre será parte de los pasos que des, pero también agradécele al país que te esté abriendo las puertas. Hazlo porque, aunque creas lo contrario, ese país no tenía la obligación de dejarte entrar. Entonces agradece la oportunidad, y ofrécele a cambio tus talentos y conocimientos.

Créeme, agradecerle al país al cual emigraste, te abre las puertas al éxito. Es algo que puedes hacer cuando estés llegando al país o en cualquier momento que desees. Simplemente cierra los ojos y di: «Gracias, (en mi caso nombro a Chile), por permitirme entrar a tus tierras. Gracias por brindarme un lugar donde vivir, un trabajo y documentos. Gracias por tu gente y por todas las oportunidades que tengo ahora que estoy aquí. A cambio de todo eso, te ofrezco mis talentos, mis conocimientos y mis ganas de trabajar. Si yo crezco, tú creces. Si tú creces, yo crezco. Gracias por todo».

Y, además, agradece en silencio o en voz alta (como quieras) a cada persona de ese país en el que estás, por ser amable contigo. Y a quien no lo haya sido, pues repetir el Ho’oponopono (Lo siento, perdón, gracias, te amo) siempre le dará tranquilidad a tu alma y limpiará tu  karma.

Quizás esto de emigrar no era algo que teníamos en nuestros planes, pero siempre he pensando que hay cosas muchísimo peores. Piensa en el hecho de que hay muchos venezolanos deseando poder salir del país. Hay que agradecer que eres uno de esos que sí pudo. ¿Y por qué le pasó esto a nuestro país? Mejor pensemos en el «para qué». Pregúntate: «¿para qué tuve que emigrar?, ¿qué es lo que puedo obtener a cambio de todo esto?». Si abres los ojos a lo positivo, la Luz llenará tu vida.

Ah y por cierto: no postergues tus sueños por demasiado tiempo. Tus talentos se te han sido dados por una razón, y eso es algo que también se agradece.

Gracias por leer.


Tú lo vales
Francis Nazar


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2 comentarios

  1. francisco nazar dice:

    Gracias hija por volver a escribir siento que es una forma de conectarme contigo, siempre me nutro de energia positiva cuando leo tus articuos. Dios te cuide!

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