Vivir desde la humildad vs. Vivir desde la queja

Vivir desde la humildad vs. Vivir desde la queja

enero 17, 2018 Autoayuda 5

Muchas veces nos preguntamos «¿Por qué me sucede esto?, ¿Por qué la vida es tan dura conmigo?, ¿Por qué me ha tocado sufrir tanto?«. Y así muchos pensamientos pueden llenar nuestra mente cuando estamos viviendo alguna situación difícil o que, simplemente, no nos gusta. La realidad es que al humano le encantaría tener el control de todo, no solo de su propia vida, sino que, muchas veces, de la vida de los demás también. Nos gustaría ser como Dios o, si es posible, ocupar su lugar por completo y así crear el mundo que creemos «correcto». Y la realidad es que, en ese deseo, no hay más que simple arrogancia.


humildadY mientras escribía ese primer párrafo no pude evitar pensar en esa película protagonizada por Jim Carrey, «Todopoderoso», donde Dios, al ver las incontables quejas de este hombre (el papel que hace Carrey), decide darle su «puesto de trabajo», por así decirlo, y dejarlo ser Dios por unos días. Qué maravilla poder decir: «quiero un auto», y que ahí mismo se materialice. O pensar en ese trabajo perfecto que siempre has deseado, y paasss, en cuestión de segundos ya está ahí. O, simplemente, estar metido en alguna situación que no te agrada, y poder cambiarla al instante por una que sí te encante por completo.

De igual forma como le pasó al hombre de la película, debemos darnos cuenta que, aún siendo como Dios, no es tan sencillo manipular el mundo a nuestro antojo. ¿Por qué? Simplemente porque no somos el centro del Universo, sino que, a diferencia, somos una pequeña parte de este. Y que, más allá de lo que deseamos, está lo que realmente necesitamos vivir para poder cumplir con las lecciones que vinimos a aprender.

La realidad es que el Universo no fue creado para darnos absolutamente todo lo que deseamos con ego o arrogancia, sino para darnos lo que necesitamos para nuestro crecimiento y evolución.

Muchas veces luchamos contra la corriente porque, al final, lo que vivimos no es lo que habíamos soñado o porque no cumple con la lista de cosas que habíamos pedido. Pero, quizás, eso que deseabas, no era lo que necesitabas vivir para poder crecer y transformarte en un ser con mayor consciencia. La realidad es que siempre va a suceder algo que no te gusta o que, simplemente, no estaba entre tu plan de vida. Pero, te diré algo que es mucho más importante y que no debes olvidar: Sí está en tu poder decidir qué hacer con esas situaciones no deseadas. 

humildadSi viviste una situación trágica, ¿qué haces con eso? Si emigraste, si sigues en Venezuela, si tienes alguna enfermedad, si murió una persona muy querida, si perdiste tu trabajo, si estás viviendo la peor crisis de tu vida, ¿qué haces con eso? ¿Te quejas, como el niño chiquito que no recibió el regalo de navidad que quería, o decides crear algo positivo de esa situación difícil?

¿Qué haces con las limitaciones que se te presentan y que son parte de la vida? ¿Las rechazas e intentas hacer como si nunca hubiesen sucedido, o las transformas para tu mayor bien? Créeme, sí es posible. Pero, para eso, se requiere de mucha humildad.

Muchos relacionan la humildad con la pobreza, y eso es erróneo. Ser humilde como humano es saber que no eres el centro del mundo, y que Dios o aquello en lo que creas, no está ahí para cumplir todos tus deseos. Ser humilde es bajar las cabeza ante las decisiones universales que están más allá de tu propio control, y pensar: «La vida sabe por qué hace esto. Depende de mí sacarle algo bueno a esta situación que no me agrada».

Ser humilde es saber que eres una pequeñísima parte de un mundo que es inmenso y donde hay de todo, tanto positivo como negativo. Y que, en esa pequeñísima parte que a ti te toca vivir, aceptas aquello que está fuera de tu control, y le das toda tu energía y fuerza a aquello que sí depende de ti materializar.

Porque sí que puedes materializar una mejor realidad. Tampoco es aceptar diciendo: «Bueno, siempre he sido pobre, así que esto fue lo que me tocó. Lo acepto y lo dejo así». NO, ese tampoco es el camino. Es aceptar lo que no puedes cambiar, como es el pasado o la vida de otras personas, y concentrarte en aquello que sí está en tu poder crear y materializar en tu propio mundo. Quizás no puedes cambiar que el día esté nublado, pero sí puedes salir y disfrutar de la brisa cálida, y sonreír con felicidad porque igual es un hermoso día.

No pierdas las bendiciones que sí te ha dado la vida     estoy segura de que son muchas    , por quejarte una y otra vez de aquello que querías tener, pero no se te dio. Sé una persona agradecida y, para agradecer de corazón, se necesita de humildad.

Así que toma lo que la vida te da, sabiendo que tienes el poder de crear algo realmente maravilloso con eso. Y te doy un ejemplo: Hay muchas fundaciones para personas con Cáncer, que fueron creadas por aquellos que han perdido a seres muy queridos debido a esa enfermedad. Eso es aceptar con humildad algo que no podemos cambiar, como lo es la muerte, y crear algo positivo gracias a esa situación.

Entonces, ¿qué decides hacer tú? ¿Quejarte o, desde la mayor humildad, crear una realidad positiva gracias a experiencias difíciles y dolorosas? Muchos han podido hacer eso, yo sé que tú también puedes.


Tú lo vales
Francis Nazar


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5 comentarios

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