Niño interior: 5 ejercicios para conectarlo y sanarlo

Niño interior: 5 ejercicios para conectarlo y sanarlo

diciembre 11, 2017 Autoayuda 0

Tu infancia fue una de las etapas más importantes en tu vida, no sólo porque fue el único momento donde la inocencia te permitió disfrutar de todo sin tapujos ni arrepentimientos, sino también porque fue la etapa donde tu inconsciente absorbió más información, convirtiéndola en fuertes creencias que condicionarán tus decisiones como adulto. Si esas creencias son positivas, pues genial, pero si es al contrario, tus acciones tendrán como base pensamientos negativos que, inevitablemente, te llevarán a sabotearte.


niño interiorCuando creces, piensas que ya ese niño no existe, pero eso no es así. Esa partesita tuya sigue dentro de ti y, si ese niño está herido, pues el adulto seguirá atrayendo más y más dolor a su vida. Esto por muchas razones, pero piensa en lo más simple: si un niño está herido, se torna malcriado, busca llamar la atención, llora y alimenta su sufrimiento. Ese niño sigue dentro de ti, así que tú, como adulto, te dejas llevar en algunos momentos por ese niño que quiere que le presten atención y lo amen. No digo que sea algo que hagas de forma consciente, pero créeme que lo haces.

Por ejemplo: ¿alguna vez haz sentido que si tu pareja te deja, te vas a morir? Pero en serio, piensas: «Sin él/ella no soy nadie», «Necesito que esté conmigo o me voy a morir», «Por ti podría morir», etc… Pues ese es tu niño interior herido, que quizás no se sintió atendido en algún momento por mamá, y después materializa relaciones donde cree que va a morirse si esa persona no le da la atención que desea. ¿Por qué? Bueno, los niños son los únicos que realmente mueren si no los atienden o aman, y el adulto solo elije relaciones donde se siente igual porque cree que eso es lo que merece.

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Entonces es importante que te conectes con tu niño interior y lo sanes. Además, le des la atención que él/ella requiere. No es pasarte la vida actuando como un niño, pero tampoco convertirte en un adulto ogro que no se ríe, divierte, juega, crea y vive!!… Es  tu niño interior el que te permite conectarte con esa energía de felicidad sin razón alguna, de inocencia y creatividad. Así que aquí te dejo algunos ejercicios para que sanes y te conectes con tu niño interior. Puedes ponerlos en práctica siempre que quieras:

Que tu niño te escriba una carta:

Sé que suena extraño, pero sí se puede. Toma lápiz y papel, y conéctate con tu niño interior. Piensa en él/ella como si estuviera ahí al frente de ti, míralo, siéntelo, recuerda cómo eras de niño. Sigue recordándolo: ¿cómo le llamaban?, ¿había algo que le gustaba hacer?, ¿cómo solía sentirse?, ¿triste, feliz, distraído, molesto?, ¿tenía muchos amigos o, en cambio, se la pasaba solo? Sigue pensando en él, hasta que te sientas listo para preguntarle: «¿Qué quieres decirme hoy? Vamos, pequeño, háblame de tus emociones y necesidades».

Simplemente, comienza a escribir todo lo que salga. No intentes manipularlo con pensamientos lógicos del adulto. Deja que fluyan las emociones, y que tu niño se exprese. Si crees necesario, puedes escribir la carta con tu mano opuesta, la cuál se conectará mejor con tu parte más creativa. Lo importante es que permitas que tu niño te diga cómo se ha sentido y qué es lo que necesita de ti. Créeme, la información será impactante y valiosa, así que no te cohíbas.

Ahora escríbele tú: 

Sí, este segundo ejercicio y el primero muchas veces se hacen juntos, ya que, después que permites que tu niño te diga qué es lo que necesita y cómo se ha sentido (solo, abandonado, aburrido, triste), tú podrás escribirle, diciéndole lo que planeas hacer para atenderlo como se corresponde. Quizás tu niño te dice que quiere salir más, entonces tú puedes escribirle de forma amorosa, diciéndole cuánta falta te ha hecho y que de ahora en adelante lo sacarás a pasear más seguido. En fin, esta carta es más para que generes esa comunicación con tu niño interior, y él se pueda sentir escuchado y atendido. En serio, sí funciona!!

Visualízalo:

Cierra los ojos y respira profundamente. Ve relajando cada parte de tu cuerpo, y cuando te sientas desconectado de tu entorno, empieza a visualizarte cuando eras niño. Puede ser en un parque, en tu cuarto de la infancia o en algún lugar al que él/ella le gustaba ir. Visualízalo ahí y también visualízate a ti como adulto. Ahí están los dos, reencontrándose. Tómalo en tu manos y abrázalo fuerte. Esa partesita tuya está de nuevo contigo. Ahora, diviértete con él/ ella. Quizás puedas imaginarte jugando en un parque, bailando, cantando, practicando algún deporte, o simplemente hablando. Lo que sea, solo permítete pasar tiempo con tu niño. Puede que sea algo que solo sucede en tu mente, pero igual genera un gran efecto en tus emociones. Intenta el ejercicio, y verás como sonreirás de la felicidad.

Sácalo a pasear en verdad:

De vez en cuando, no sólo visualices algún momento divertido junto a tu niño interior, sino realmente vívelo!! Sal y haz algo que a él/ella le gusta. Quizás no tengas ni que salir de casa, porque puede ser algo tan simple como ponerte a bailar. Pero ir a un parque infantil y montarte en algún juego, siempre funciona. Hazlo con la consciencia de que tu niño está dentro de ti y está disfrutando ese momento contigo. Di: Mi pequeño _______________ (el nombre de tu niño), esto lo hago para que nos divirtamos juntos. Y realmente diviértete, sin importar lo que los demás puedan decir, o lo que tu propia parte adulta pueda estar pensando. Quizás al principio te cueste, pero permítete ir soltando esa parte vivaz y fluída tuya, que sólo puede pertenecer a tu niño interior.

Usa tu creatividad:

Nuestra parte creativa es algo que nace con nosotros. Puede que no seas un excelente pintor, pero eso no importa. La creatividad no es solo para los artistas; todos somos seres creativos, es decir, todos podemos materializar cosas en nuestro mundo material. Así que conéctate con esa parte de ti, dibujando, coloreando, pintando, bailando, cantando, tocando algún instrumento, diseñando, etc. No importa si no eres un experto, la idea es que te diviertas y dejes que tu creatividad fluya. Realmente, mientras más abstracto es el arte, mucho mejor para alimentar a nuestro niño interior.

Estos son algunos ejercicios que pueden servirte de ayuda, pero siempre es importante que recuerdes que esa partesita de ti, sigue ahí dentro, así que háblale siempre que quieras. Eso sí, siempre de forma amorosa. Es tu niño, no es perfecto, pero es una de las cosas más hermosas que tienes.


Tú y tu niño lo valen
Francis Nazar


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