Rebirthing: Experiencia en mi proceso de Renacimiento

Rebirthing: Experiencia en mi proceso de Renacimiento

noviembre 23, 2017 Rebirthing 0

El Rebirthing o Renacimiento, es una terapia que nos permite sanar esos traumas que tenemos al momento de nacer y en nuestros primeros años de vida, a través de ejercicios de respiración conectada. Supe del Renacimiento porque mi madre (La impulsora de mi lado espiritual), comenzó a estudiarlo, y al yo tener una línea de nacimiento bastante difícil, me sentí inevitablemente atraída hacia esa técnica. Después de leerme un libro completo, enamorarme aún más, decidí hacer mis primeras 10 sesiones de renacimiento.


La primera vez, sentí que la entrevista era toda una tortura, a decir verdad. En el 2015, tiempo cuando hice mi primer ciclo de renacimiento, apenas estaba comenzando a sanar junto con terapias psicológicas, así que apenas había comenzado a abrirme emocionalmente a un terapeuta. Siempre he sido muy cerrada, así que al principio fue todo un trabajo para mí. Por eso, la entrevista fue agotadora, y creo que amoldé ciertas respuestas a mi nivel de apertura, el cual era muy mínimo. Es decir, creo que no fui 100% honesta con la Renacedora. Con el tiempo, comprendí que esa actitud me afecta mí, a más nadie.

Después de esa entrevista, quedamos que mi mentira personal (una creencia falsa que tenemos sobre nosotros mismos y que reproducimos en patrones limitantes), era «No soy valiosa ni merecedora». Debido a esa mentira, nace mi Ley de Vida: «Soy Valiosa e Inocente» (En verdad, me encanta esa afirmación, y la sigo trabajando e integrando). Durante las 9 sesiones restantes, mi Renacedora iba repitiendo esa afirmación junto con otras más, dependiendo de los temas que íbamos tratando en las conversaciones que teníamos.

|Conoce más sobre los Servicios Energéticos que ofrezco|

Recuerdo varias sesiones más que otras. Terminaron siendo especiales debido a la cantidad de emociones que movieron en mí. Hubo una en la que Mercedes, mi Renacedora, me dijo que haríamos una visualización para conectarme con mi Ángel protector. Honestamente, en ese momento no creía mucho en eso de ángeles (Bueno, no creía mucho en nada), así que decidí hacerlo más por no llevarle la contraria a Mercedes.

Ella me fue induciendo a la visualización, hasta que vi a un ser hermoso sentado al frente de mí, este me dijo que se llamaba «Samuel». Se suponía que debía preguntarle algo más, pero no lo hice porque dudaba de todo. Después de eso, Mercedes me dijo que comenzara a respirar conectadamente, y así lo hice, pero mentalmente seguía volviendo al lugar donde vi al Ángel.

Este ser hermoso me dijo: «Vamos a viajar», y me llevó por ciertas vidas donde siempre encontraba a una persona muerta de alguna forma trágica. Recuerdo que la primera fue una mujer de piel oscura, tirada en el piso con un cuchillo atravesando en su hombro izquierdo. Cuando vi esa escena, pude sentir el dolor en mi hombro, donde, además, tengo un tatuaje que dice: You are worth it (Tú lo vales)… Así fui teniendo más visiones, siempre con el Ángel a mi lado. A veces me hablaba, pero no mucho, él se limitaba a guiarme a través de todo ese viaje del cual no quería regresar.

Y en serio, fue así!! Cuando Mercedes me dijo que podía abrir los ojos, no quería hacerlo. Pude verme a mi misma acostada en el piso, con Mercedes a mi lado. El Ángel estaba sentado al lado de ella, y me decía que debía volver. Yo no quería; la sensación de estar en ese estado era tan agradable que quería permanecer así. Al final él me dijo:

     Debes volver. Tranquila, podrás encontrarme en la cara de cualquier persona que veas.

Ahí, fui moviendo poco a poco mi cuerpo, hasta que abrí los ojos. En ese momento, al sentir la diferencia en la energía al estar conectada con ese mundo cósmico y después volver a la parte física, fue que comprendí que, todo lo que había visto y sentido, había sido completamente real. Recuerdo que lloré un poco, pero de la emoción por haberme conectado con aquél ser tan hermoso del cual había dudado siempre. Desde ese momento, mi Ángel Samuel, está conmigo y puedo sentirlo.

Cuando hice el segundo ciclo de respiraciones (A mediados de este año 2017), fue mucho más difícil. Impresionante quizás porque ya había hecho uno en el 2015, ya sabía de qué se trataba y no me daba miedo (muchas personas pueden experimentar miedo o nervios al comenzar su proceso de Renacimiento), pero ese ciclo lo hice después de una de las experiencias más traumáticas que he vivido. Un accidente automovilístico donde atropellé a una señora mayor que estaba en el medio de la autopista, lo que llevó a la muerte de la señora. Desbloquear las emociones de culpa, miedo y dolor que estaban en mi inconsciente, fue un proceso difícil que me tomó más de 3 sesiones de respiraciones antes de poder relajarme completamente.

Lloré muchísimo durante las sesiones y mis conversaciones con Alison, mi segunda renacedora. Sabía que era una experiencia de vida que debía sanar, sobre todo al estar estudiando la herramienta, y también al estar apunto de emigrar a otro país, pero no era sencillo. Llegué a tener miedo de respirar, pero no por el proceso en sí, sino por lo que pudiera salir a flote desde lo más profundo de mi inconsciente. Sabía que la terapia va mucho más allá de lo superficial que está en nuestra mente, y si de por sí lo «superficial» era muy doloroso, no quería imaginarme lo que estuviera por ahí enterrado en lo más profundo.

Al final, me desbloqueó algo más grande que la terapia misma: mi fuerza de voluntad. Después del accidente, no había querido dormir sola. Ya habían pasado varios meses, y seguía así. Afrontar la soledad era difícil, pero necesario. Sabía que si no era capaz de estar conmigo misma, entonces no estaba sanando nada. Seguía culpándome y evadiéndome. Así que, después de una de las sesiones más difíciles de respiración que he tenido, decidí dormir sola. Fui a mi cuarto, acomodé todo ahí, y me quedé conmigo misma. Recuerdo que lloré muchísimo, pero también pude comenzar a perdonarme. 

|Conoce más sobre los Servicios Energéticos que ofrezco|

Para la siguiente sesión, me cubrí los ojos con una venda; no quería que ningún rallo de luz interrumpiera la conexión conmigo misma, la cual había sido muy tensa últimamente. Empecé a respirar, y la energía comenzó a fluir por todo mi cuerpo. Otra vez ese hormigueo placentero me envolvía, haciéndome sentir en paz conmigo. Creo que hasta sonreía de la emoción. ¡Al fin estaba respirando bien y era maravilloso!

Las siguientes sesiones siguieron sacando temas a flotes, como problemas con mi sexualidad, el miedo a emigrar y los mismos traumas que habían quedado después del accidente. Fui capaz de comprender que ese accidente venía de una urgencia de muerte que fue grabada desde mi nacimiento difícil, donde casi morí. Además pude trabajar la culpa que sentía hacia mi madre, ya que ella también estuvo cerca de morir al darme a Luz.

En fin, ese segundo ciclo de renacimiento fue mucho más sanador, pero fue así porque yo lo permití. Lo que venía a mi mente, lo decía, así me diera vergüenza. Lloraba si tenía que llorar, lo cual fue mucho 😀 … Y permití una sanación mucho más profunda, la cual me hizo comprender que no estaba queriendo vivir en verdad, por eso, mi cercanía con la muerte meses atrás.

Después de esos dos ciclos de respiración, soy una mujer que se ha transformado hacia lo positivo y espiritual. Y sin eso, no podría estar escribiendo este blog. Esta es parte de mi experiencia y soy testigo de la maravillosa sanación que permite El Renacimiento. No lo digo para vender las terapias, lo digo porque es la verdad.


Tú lo vales
Francis Nazar


Más Artículos


 

 

Sin comentarios

  1. […] Aquí puedes leer mi experiencia durante los dos procesos de renacimiento que hice, el primero en el 2015 y el segundo a mediados del 2017, así puedes tener una idea un poco más clara de vivencias que se pueden llegar a tener durante esta terapia, aunque aclaro que para cada quien es una terapia bien personal y distinta a nivel de sensaciones. […]

  2. […] Rebirthing: Experiencia en mi proceso de Renacimiento […]

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *